Huida de Innsmouth(50): De Ranas y Hombres

Patry O’Connel (Buscavidas)                      –             Hernán

Colin O’Bannon (Jugador)                           –              Toño

Liam McMurdo (Conductor)                         –              Soler

Jacob O’Neil (Sargento de Policía)              –              Raúl

Angus Lancaster (Arquitecto)                      –              Garrido

—¿Patry? —murmuró Brian Burnham—. Dios mío, Patry… ¿eres tú? ¿De verdad qué eres tú?

Era Brian. Más alto, con los rasgos más endurecidos, más adultos, delgado, con su cabello rubio más oscuro, con barba de tres días, con la ropa sucia, con unas profundas ojeras bajo sus ojos azules, unos ojos que estallaron en fuegos artificiales, de emoción, de alegría, de esperanza.

Patry O’Connel, fuera de sí, fuera de la mujer dura y sin corazón en la que se había convertido, lejos de esa buscavidas que dejaba sin blanca a sus objetivos, que arruinaba vidas y corazones sin remordimientos, se dejó llevar por la niña que fue hace media vida, esa niña que se había enamorado de todos sus amigos, esa chica a la que tildaban de fresca porque quería, abrazaba, tocaba y besaba a sus amigos sin tapujos. Esa Patry, se arrojó contra los barrotes de la celda, buscó los brazos del hombre en el que se había convertido Brian Burnham, lo abrazó desde el otro lado de la celda, buscó su cuello, sus mejillas y le besó. Un beso enérgico, lleno de alegría, desmedido y loco.

Y Ezra Blank, el muchacho con la marca de Innsmouth que había trabajado en el First National Grocery, que había perdido la virginidad con Patry hacía un par de días, que se había ido de la lengua con ella y que había acabado con sus huesos en la celda aledaña a Brian Burnham, contempló ese beso, escuchando como su corazón se hacía trizas en su pecho.

Liam McMurdo fue el siguiente en entrar en los calabozos, estallando en vítores y corriendo a abrazar a Brian, mientras Patry abría su celda.

—¿Qué te ha pasado en la cara? —preguntó Brian, asombrado por las quemaduras que cubrían medio rostro de su amigo.

—Te lo contaré cuando salgamos de este pueblo, ¿qué te parece?

Liam acompañó a Brian al otro lado de la comisaría, donde Colin O’Bannon, Jacob O’Neil y Angus Lancaster recibieron a su amigo entre abrazos. Patry abrió la celda de Ezra que salió del calabozo con la mirada perdida en el bello rostro de la buscavidas.

—Sabía que todo era para conseguir información de Brian. Créeme que lo sabía, pero aún así…

—Ezra, cariño— comenzó Patry—, lamento si te has sentido utilizado, pero es lo que hay. Tenemos prisa por salir echando pestes de este pueblo maldito, así que no te enrolles y vayámonos.

Cuando se juntaron con el resto, Jacob estaba informando a Brian de los siguientes pasos a seguir.

—Nos montaremos en los coches de Liam y Angus. Tomaremos la ruta más rápida, bajando a toda velocidad por Federal Street hasta el punto límite, donde nos reuniremos con el resto.

—¿Están los demás aquí? —preguntó Brian, mientras su corazón cabalgaba desbocado en su pecho por la emoción—. ¿Greg, Thomas… Annie?

—Todos, Brian —contestó Colin, palmeando a su amigo en el hombro—. Hemos vuelto todos los Finn para salvarte.

—No sabéis lo que os lo agradezco… —comenzó Brian.

—No tienes porqué —le cortó Liam, eufórico—, tú hubieras hecho lo mismo por cualquiera de nosotros.

—Sí, pero… es que… veréis…

—Chicos, sé que estamos todos emocionados — comenzó Jacob—, pero aunque el incendio mantenga a la gente de Innsmouth entretenida, no podemos perder mucho más tiempo aquí.

—Ya, pero… yo aún no me puedo ir—declaró Brian.

Todos, incluído Ezra Blank, volvieron la vista sobre el muchacho, cuyas mejillas se habían coloreado con un incómodo rubor.

—Estarás de coña —espetó Colin, oliéndose el motivo de la frase de Brian.

—No sin Ruth. Si nos vamos a ir, no puedo dejarla aquí…

—Lo dicho —gruñó Colin—. Estás de coña.

—Para nada. No podría huir y dejarla. Las consecuencias para ella… serían horribles.

—Básicamente lo que nos iban a hacer a nosotros se lo harían a ella —informó Ezra.

—¿Este quién es? —preguntó Angus, su voz era un susurro ahogado por el ataque de Elliot Ropes.

—Ezra, un amigo… es una larga historia —resumió Patry, torciendo el gesto y haciendo aspavientos para quitarle importancia—. Brian, seguro que esa chica te gusta mucho, pero no vamos a jugarnos la vida para salvarla.

—Yo sí —contestó Brian—. Id sin mí, correré a buscarla yo solo, no tengo derecho a pediros más de lo que ya habéis hecho.

—Chorradas —dijo Liam—. Vamos contigo, los Finns unidos hasta el final.

—¿Estas tonto? —bufó Colin—. Esa chica vive cerca de la mansión de los Marsh, es acercarnos a la boca del lobo.

—¿Más de lo que ya estamos? —dijo Jacob señalando la Orden Esotérica de Dagón que se veía desde la ventana de la comisaría—. Hemos salvado no sólo a nuestro amigo, si no a otra víctima de esos lunáticos. Y tenemos la posibilidad de salvar a una persona más. ¿Y estáis hablando en serio de no aprovecharla?

—Hay dos coches —dijo Liam—, si alguien no quiere venir a por Ruth, que se vayan en el coche de Angus. Yo voy con Brian.

—Y yo —informó Jacob.

Patry, Colin y Angus se dirigieron una mirada de expectación. Los tres pensaban que esa idea era una locura, un suicidio.

—¡A qué vienen esas caras! —se quejó Jacob, mientras cebaba la escopeta—. ¿Qué somos, ranas u hombres?

Abrió la puerta de la comisaría y corrió, junto a Brian y Liam hasta el Packard Twin Six de este último. Ezra lanzó una triste mirada a Patry antes de seguirles. Patry, Colin y Angus les miraron fijamente hasta que Angus soltó un sonoro exabrupto.

—¡Vayamos con ellos! —siseó—. O nos arrepentiremos media vida de no haberles ayudado.

Colin y Patry le siguieron a regañadientes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s